Plazas de parking reservadas

Estaba recordando yo… Estos días tampoco tengo nada mejor que hacer, pensar, recordar, darle vueltas al coco… Es lo que tiene que te receten hacer “reposo visual”, que no usas mucho los ojos. Un día de estos te explicaré las implicaciones de esta situación, que tenerlas… las tiene.

Bien, estaba recordando yo que, en mi última visita a ese gran fabricante de muebles sueco, que se gasta menos en montadores que tarzán en corbatas. Era un día laborable, vamos, que tampoco cometimos la insensatez de ir junto a las masas un sábado por la mañana. Sabemos que eso es una auténtica locura. El parking estaba medio lleno (sí, optimista, ¿pasa algo?), vamos, que no había excesivo follón.

No sé si has estado alguna vez en un establecimiento de estos señores, pero el que tengo más a mano, tiene una organización del parking interesante. Cerca de las puertas, existen una serie de plazas más anchas. Unas pintadas de color azul y con un símbolo de un señor en silla de ruedas y otras de color rojo con una familia de dos adultos (hombre y mujer, discúlpeme usted), un niño y un carrito con un bebé.

La pintada de azul, hay que ser capaz de reconocerla porque todos los que conducimos hemos nos hemos examinado. Punto. La roja, bueno, quizás hay que ser un genio para entenderla, pero es para familias que llevan un carrito.

Ni una puñetera plaza de esas vacía. Ni una nen. Jodeeeeeer. Piensas. Mira, aquí, por encima de todo, vienen minusválidos y familias con bebés. Claaaaaro. Pero por otro lado, como buen español, te echas una risa corta i seca “ja”. No te lo crees ni de coña. Te paseas. Miras. La mayoría de coches, buenos. En las azules, uno o ninguno con su correspondiente acreditación. El resto, en su mayoría, coches de alta gama, vale, no todos, pero tengo que meterme con los ricos tal y como está el país. En las rojas, que no se precisa acreditación, piensas… Joder, cómo está la natalidad en España. Ves varios coches, otra vez de alta gama. Algunos de tres puertas. Aspecto deportivo. No me jodas, ahí no llevan un carrito. Ves llegar a un tío con barba (te lo juro, llevaba barba) con una caja que le cabe debajo del brazo. Va solo. Y el muy… conductor, se mete en un BMW aparcado en la zona de familias.

Hace un tiempo, en otro establecimiento con nombre que recuerda a Inglaterra, dejé yo la moto cerca de la puerta, sí, ventajas de ir en moto. Allí, una plaza de aparcamiento pintada de azul, con la preceptiva señal… Pues llega una señora con un BMW, aparca, la miramos todos. Se baja. La seguimos mirando. Nos mira, cierra el coche y se dirige a la tienda. Ahí, me entraron ganas de gritarle un “oooooolé” pero reconozco que me faltó valor, por no decir que me faltaron huevos.

Luego voy yo, y me da vergüenza aparcar en esas plazas. Siempre soy el típico gilipollas que se comporta bien. En otros países, es lo normal, aquí, no. Aquí, el que no corre vuela, y a la gente le importa un huevo loco lo que estén pasando los demás. Cada uno a su puta bola pasando de todo. ¿Alguien les dice algo? Pues no. El segurata te mira mal a ti si llevas una bolsa cuando entras, pero a estos, se lo permiten todo…

Qué país señor, qué país…

Que vaya muy bonito!!!!!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *